Hay quienes también nos gusta pelear por aquellas cosas que consideramos buenas y verdaderas, porque sabemos que no solo el hecho de alcanzarlas, sino el hecho de buscarlas y ponerlas como motivación en nuestro horizonte, ya nos hace felices.
Entre esos estamos los que sabemos que no todas las canciones alegres son buenas, y que no todas las buenas llevan solo acordes mayores. Es por eso que a veces las disonancias que aparecen "en estas canciones" -en el caminar- sabemos que son pasajeras, y que de hecho son las que mas nos hacen apreciar las partes mas bonitas de una cancion.
Así y todo, puede que nos toquen transcurrir incluso pasajes de canciones extensos, en los que el compositor va a usar como estrategia el tedio y el aburrimiento. Nada pasa, y todo es lo mismo... nos queda dejar de escuchar, o ver como sigue... Saber y confiar que una canción, una pieza es buena, es como reconocer dentro de toda vicisitud la felicidad. Está ahí, a pesar de sus sinsabores, esperando a que en algún momento los acordes menores cesen. Y cesan.
Mientras no cesen.. bueno, a uno le queda pasarlos, y pasarlos preferentemente de la mejor manera posible...
Para ser prácticos, dormir es una forma muy aceptable... Y para dormir... bueno, otra cosa recomendable es pensar que haría uno si fuese un payaso de circo...








